En estos días, en estos tiempos extraños, en este “nuevo mundo” parece que ofende cuando uno habla de lo mal que le van las cosas. «Sí, me va mal, me va cómo el puto culo»… He tenido tiempos mejores (como mucha gente); he tenido trabajo (trabajos), he tenido mi casa, mi coche, mi perro, y tenía algo de dinero ahorrado para hacer un viaje, hacerme un regalo de vez en cuando: una cena, un libro, un cine (cuando antes íbamos al cine)…Las cosas se han torcido un poco, o eso parece. ¿Os habéis enterado de eso de la pandemia mundial? En la tele la dan todo el tiempo… Mucha gente ha perdido su trabajo, negocios que han cerrado, empresas que se han ido al quiebro, gente que ha tenido que volver a vivir con sus padres. Otros se han reinventado (joder, cómo odio la palabrita). Otros pudieron teletrabajar -joder, otra palabrita que también odio mucho-. Y luego están los que han seguido igual, como si esto no fuera con ellos; les ha ido bien, incluso han hecho negocio (y lo bien que va una buena crisis para ganar dinero). ¿Alguien se acuerda del 2008?, ah, perdona, eras muy joven…Pero de verdad, no me cuentes dramas… No quiero entrar en mis redes sociales para leer todas tus mierdas en el Muro de Facebook. Que si ahora estás pasando por la peor etapa de tu vida, que antes trabajabas de otra cosa y ahora mismo te irías a limpiar casas, hacer camas y fregar váteres… Oye, pero de verdad, no lo cuentes, habla de otra cosa; invéntate una vida mejor y háblame sólo de cosas chulas y bonitas.
Puedes hablar de todas esas «cositas que se vienen», y de todos los nuevos proyectos que tienes entre manos, y que por el momento no te dejan contarlo, pero que pronto será oficial. Habla de que al día le faltan horas para que puedas llevar a cabo todos esos maravillosos proyectos y, que gracias al esfuerzo y al apoyo de tu gente, por fin los sueños se cumplen… Que mañana no sabes cómo vas a pagar la compra del Mercadona, o que dentro de un mes no podrás pagar el alquiler…joder, ¿a quién le importa eso? De verdad, «No me cuentes dramas», yo he venido aquí a regalarte mis «Likes», gánatelos. Los dramas ya están muy visto, cada noche ponen un drama turco en la Sexta. Háblame de las cosas que realmente importan: el programa de la isla, el Tiktok de moda, los Youtubers, las hijas de famosas de Tele 5, los muchachos rubios cachas con sus camisas blancas abiertas dejando ver sus pechos bronceados y depilados. Los dramas ya no tocan, ahora energía positiva,al mal tiempo buena cara, esto son rachas, una mala etapa, ves cómo todo al final se arregla. Si ya te lo dije yo. Mañana podrás pagar la compra del Mercadona y el alquiler con energía positiva.
viernes, 30 de abril de 2021
NO ME CUENTES DRAMAS
sábado, 24 de abril de 2021
CAPONE DE LÁTEX
Es de noche. Me lanzo sobre la cama y mi novia me propone ver Capone; le digo que sí («la digo que sí», que mi novia es madrileña y estamos en Móstoles). Había visto el cartel y me gusta ese actor; nos ponemos a ello. Entramos en Filmin, pero qué gran plataforma (nuestra escuela de cine, nada puede salir mal si tienes Filmin). Mi novia pone la peli y, en mi cabeza no sé por qué pensaba que Capone era una serie y que íbamos a ver no sé cuantos capítulos, y me parecía un buen plan. Pero Capone es una peli.
Entro en la propuesta completamente virgen, es lo bueno de no haber estado metido los últimos días en las publicaciones de internet sobre cine. Y comenzamos. Primeros minutos de Capone: buena imagen, la era digital que imita al cine, todo muy iluminado (no fotografiado); Tom Hardy bien caracterizado, como no podía ser de otra manera. Ese actor es guapo, ese actor es Mad Max, que hermosos labios tiene Hardy, le comería la boca, yo sería su novio y dejaría a mi novia en Móstoles… Hardy, debajo de toda esa capa de maquillaje, con esa calva, esas cicatrices. Vale, bien, lo compro. Hardy está imponente bajo la piel del monstruo; la ropa, los puros, el pelo. Me puedo imaginar a Hardy ensayando en su piso durante meses delante del espejo de su baño mientras se repite una y otra vez: «Se van a cagar cuando me vean entrar en el set caracterizado de Capone».
Van pasando los minutos y tengo la sensación de que estoy viendo una peli de esas que se hacían hace 20 años; una propuesta de «Gran película de época», con un histórico icono como Capone, al que todo actor le molaría interpretar. -¿Cómo no vas a querer hacer de Capone?, menudo reto ponerse en la piel de semejante bicho…ya digo, peli de las que se hacían hace 20 años: -quiero el Oscar, huele a Oscar; seguro que entro en las quinielas-.
La película sigue avanzando y todo es muy bonito: la casa, los coches, el jardín, la casa, el interior de la casa y sus habitaciones… «¿Y si al final no estoy viendo una serie?» He visto otros pilotos igual de largos, podré aguantarlo, no pasa nada, soy fuerte, tengo paciencia…Luego mi novia me dice: «sí quieres vemos un poco más y la terminamos mañana». Entonces sí, descubro que es una sola película y que yo soy tonto.
Por la película aparecen Kyle MacLachlan; de repente rejuvenecido que parece que haya perdido unos 20 kilos desde su último Twin Peaks y su doble malvado. Y Matt Dillon, que nos devuelve a las nostalgia del cine ochentero; «pero qué guay es ver a esta gente activa y a tope»; Dillon, con su cara en su sitio (que se habrá hecho sus mil retoques, pero que está muy bien, con su pelo y su gran presencia)…pero tengo que hablar de la película, ¿no?… Sigo viendo Capone y Capone está en su casa, y a través de oníricos flashback, el film nos va mostrando escenas -que espectador tiene que entender que son importante y esenciales en la vida de Capone- pero parece que sean más una flipada del director (que también es guionista de la película); escenas de una vida que -yo como espectador- no sé de dónde vienen, estoy perdido, ¿qué me estás contando?; que sí, que todo es muy chulo y que tienes a Tom Hardy dándolo todo, porque desde esa de Spiderman que el actor parece que esté más perdido que una Kardashian en una librería de barrio.
Capone camina por su mansión, Capone se caga encima, y Capone está muy bien según la iluminación de la escena. Pero no empatizo con Capone porque no sé quién coño es, y me importa una puta mierda su vida, pero porque no me la están contando, como espectador no estoy haciendo ningún viaje con el personaje; me da igual lo malvado que haya sido y que ahora esté en las últimas, me estoy aburriendo mucho con él, con todo, y cuando termine la peli me habré olvidado completamente de ella… Quizá la última escena, sí, la del teaser de promoción: con el cocodrilo, que es muy bonita y te recuerda a las pinturas del simbolismo[…].Capone es una propuesta que seguramente habría encajado bien en nuestros adorados videoclub en los años 80 o 90. «Un telefilm que parece más una promoción para vender una casa, que la Gran película que podría haber sido sobre el gangsters más famoso de todos los tiempos». Aburrido y ya totalmente rendido, esperando a que terminen la peli, no puedo parar de pensar en Robert De Niro y en Brian de Palma, y en lo genial que es Edward G. Robinson; y pienso en Brando en el Padrino, y en Pacino en `El precio del poder´…Y Tom Hardy lo ha dado todo, pero con eso no basta, una lastima. Podría haber funcionado mejor como una miniserie sin más pretensiones.
jueves, 22 de abril de 2021
VUELVE BIEN.
12 de Abril
«Siempre que vuelvo a la isla tengo la sensación de que caigo en ella, y de que todo es parte de un reality en el que un programa me sigue todo el tiempo para documentarlo todo».
Sobre las 5 de la mañana salía de la cama; los vuelos más baratos son esos que salen a las 8 de la mañana. Con el descuento de residente puedo encontrar vuelos a la isla y ida y vueltas por unos 30 euros, a veces por menos dinero. He llegado a pillar un vuelo por 3 euros, es más barato volar que coger el bus que te lleva al aeropuerto.
Cuando te levantas a las 5 para pillar un vuelo normalmente no duermes una puta mierda. Me estaré haciendo mayor, o demasiados vuelos a mi espalda, demasiados cafés en el aeropuerto…Lo mejor de volar tan temprano es que la gente es silenciosa y no tiene ganas de ruido; de vuela en silencio, sin niños liándola, sin parejas discutiendo o grupos de amigos hablando del millón de cosas que van a hacer en su destino. A las 5:30 de la mañana el aeropuerto es para zombis, o para padres divorciados con gafas de sol aspirantes a guionistas con un ordenador debajo del brazo con la obra de su vida dentro.
Sobre las 8:30 el avión despegada de Madrid, y una hora y algo más tarde aterrizábamos en la isla. Siempre que vuelo a la isla me pongo en la cabeza del piloto y pienso que algo va a pasar mal: ¿y si el piloto no sabe aterrizar porque de repente ve la isla demasiado pequeña? o, ¿y sí se pasa de isla y por error acabamos en otra? Luego también siempre que vuelo me viene a la cabeza esa escena del Club de la lucha, esto es así, siempre; da igual que me ponga a pensar en otra cosa que esa escena siempre volverá a mí ...Sobre las 10 de la mañana estaba haciendo cola con otros pasajeros para pasar otro controlo “covid”; otros pasajeros pasaban con su PCR ya hechas, traídas desde su lugar de origen; podían pasar el control y salir del aeropuerto, estaban limpios. En mi caso yo no traía nada, hacerse esa puta prueba es cara pero como residente me la harían gratis al llegar al aeropuerto. Ingenuo, pensaba que sería otro tipo de prueba, no la maldita prueba del palo gigante que te meten hasta el cerebro. Luego, en la cola, veía como otras personas salían de la salita de la prueba derramando una lagrimita, ahí me cagué en todo, esta sería mi segunda prueba -que sí, que te has hecho ya mil PCR y que al final es uno segundo y ya está; pero joder, es muy desagradable-. Llegó mi turno, entré en la sala (las hemos visto en las películas de ciencia ficción: esos espacios improvisados que normalmente tienen otra función); me senté en un pequeño espacio separado por paneles y una señora -nada agradable- me preguntó si era mi primera vez. -¿mi primera vez de qué? -le pregunté mientras me metía el palito más grande por mi pequeñita y sensible nariz-. Esta vez, mi reacción fue apartarle el brazo a la enfermera, fue algo instintivo y a la señora enfermera no le hizo ni puta gracia. Volvió a meter el palito y creo recordar que grité un «JODER» y me fui echando hacía atrás en la silla que casi acabo en en suelo (así soy yo de maduro). Después de unos minutos de espera sentando con otros pasajeros en silencio, me llamaron y me dijeron que estaba todo bien -del covid bien, otra cosa es tu puta cabeza de loco-. No me dijeron eso, pero habría sido muy divertido.
«Me dais un papel o algo» -pregunté en la mesa-. -Te vamos a dar una mierda-. No sé, pregunta ingenua, llámame tonto . Finalmente salí del aeropuerto y fui directo hasta la parada del bus -dirección al Arenal-. Ya he hablado antes de ese lugar: mi barrio, mi pueblo; el lugar que me hizo ser quien soy, «un puto gilipollas».
Llegué a la parada y esperé : «Bueno, bien, aquí estoy de vuelta y en nada me subiré al bus y en unos minutos estaré por mi zona y comeré algo». A las 12 seguía esperando el autobús. Pero qué raro es todo, bueno, no sé,.. paciencia. También era raro que yo era fuese la única persona esperando en todo el tiempo que estuve ahí plantando en la parada. Pero bien, no pasa nada, aquí estoy, de vuelta, un tiempo para mí, para el reencuentro-. Pero el bus no aparecía por ninguna parte, y yo seguía siendo el único que esperaba el maldito bus . Me fijé en la parada, pero no vi ningún letrero de nada; ninguna información, debía estar todo ok, yo seguía a la espera… Un coche patrulla del aeropuerto pasó por delante de mí -no sé cuantas veces- y me vieron esperando en la parada ,-y los muy hijos de puta- podrían haber parado el coche para decirme algo en plan : «¿qué pollas estás esperando puto subnormal?».
Después de más de -una hora y algo- esperando algo que no llegaba, cambié de acera para acercarme a la otra parada en dirección Palma. Más tarde apareció el autobús de Palma y le pregunté al conductor por el autobús del Arenal; me dijo que no había ninguna linea hasta el Arenal; «Como no lo coge nadie lo han quitado» -me dijo muy amable el señor conductor-. ¿Y entonces cómo pollas voy al Arenal? (no con estas palabras pero). «Pues coges el bus hasta Palma y desde allí te coges luego otro hasta el Arenal». Y así todo, y así funciona el planeta, y así la vida es maravillosa y es mejor no quejarse de nada porque al final todos somos unos putos gilipollas y nos miserables…«Pero que también puedes pillar un taxi» -me dijo también el amable conductor-. ¿Le voy a regalar 20 euros a un puto taxi para hacer un recorrido de 10 minutos? Ni de coña tío, no joder. Casi mejor sería ir andando hasta el maldito Arenal ... Así que con resignación y en la mierda me metí en el autobús en dirección a Palma, tenía hambre y estaba cansando, había perdido más de una hora esperando un bus fantasma.
Llegué a Palma sobre las 15:00 y me metí en un restaurante y pensé que, o estaban cerrando, o acababan de abrir. «¿Puedo comer?» -pregunté a una chica joven-. «Sí, claro, pero en la terraza»…Miré por la cristalera y vi cuatro tristes mesas plantadas en la carretera separadas por unas macetas y unas promociones de Coca-cola. No apetecía nada sentarse en la soledad y el frío de aquella improvisada terraza, pero «es lo que había». Yo había estado fuera de la isla desde el pasado diciembre, cuando pasé otra semana en la isla con mi hija y también pude actuar (show que montó mi colega). Las putas normas, las restricciones y el toque de queda cada Comunidad lo ha llevado a su manera. Yo acababa de volver de la «fiesta de Madrid», del «sudapollismo» de los franceses borrachos y la fiesta de Semana santa. En Madrid te puedes meter en un bar -con sus restricciones-, pero te puedes tomar algo: sentarte, comer y hacer otras cosas. En Baleares la cosa está bien calentita con el tema, bien quemados y con el agua hasta el cuello viendo como se hunde el barco con ellos dentro.
Comí un escalope gigante sentando en una de las mesas mientras contaba los coches que iban pasando a mi lado. Comí rápido porque tenía ganas de volver a “casa”. Antes de subir al bus de vuelva al Arenal, pasé por el Minibar (bar en el que pasaba muchas horas cuando vivía por la zona). Al entrar en el bar lo mismo :«Te puedo hacer un café pero te lo tienes que tomar fuera». -Así que me tomé el café, de nuevo en la calle, (guía de las mejores calles de Palma…) Bus y de vuelta a mi barrio, al Arenal, -al puto Arenal-, el gueto, lugar sin Ley; uno de los peores lugares del mundo para volver, o para acabar. Ahora todo el Arenal era un cartel de «CERRADO»; un pueblo fantasma con un candado puesto a la espera de la reactivación (lo que quiera que signifique todo eso).
23 de Abril y todo esto sigue siendo el «Diario desordenado». En estos días escribo, parece que no haga mucho más. 18:58 y los vecinos siguen tocando los cojones con sus mierdas (no entiendo cómo esa pareja de bestias pueden estar a cargo de críos pequeños). Hoy es viernes y ha sido una semana larga; creo que se puede decir lo mismo de cualquier semana, siempre se hacen largas, siempre pasan cosas.
El pasado lunes estaba en pie antes de la 5 de la mañana para coger otro vuelo de vuelta a Madrid, de vuelta a mis cosas (sigo sin saber muy bien cuales son). Sigue siendo tarde para hacerme repartidor en moto. En estos días no estoy pendiente de mis aplicaciones laborales, bueno…joder, -¿qué puedo decir de todo esto?-; es que hasta ahora no estaban funcionando muy bien…Hace unas semanas me llamaron de una empresa de trabajo temporal, me pidieron mis datos para meterme en un fichero y me preguntaron si tenía ropa de cocina. «Ahora mismo no tengo nada, pero si me dais trabajo yo me compro unos zapatos de esos anti-deslizantes y un delantal para fregar platos» (todos los putos platos del mundo). Se ha puesto una bonita tarde para volver a pensar en todas esas cosas tristes de mi mundo laboral. Fuera derrota, pensemos solo en cosas bonitas y positivas «Se vienen cositas» como dicen todos esos hijos de puta en las redes sociales…19:05. Voy a intentar desconectar de toda esta mirada y voy a intentar pensar en otra cosa, lo que sea; iré hasta la cocina y abriré la nevera, veré todo lo que hay dentro, haré una lista y volveré al salón, seguramente me volveré a sentar delante del ordenador y seguiré tecleando todo este montón de basura sin sentido. Maldito diario desordenado. No se viene nada.
martes, 30 de marzo de 2021
CUANDO EL CINE ESPAÑOL MOLABA (Y TENÍA ALGO QUE CONTAR)
Sé que lo que voy a contar a continuación te va a parecer muy extraño, algo raro, de otro tiempo; algo que quizá no se produjo nunca y fue todo producto de una fantasía colectiva.
En algún punto en mitad de la década de los 90 nos
interesamos por el cine español. Como suena: yo, Toni Nievas, cogía mi coche para ir hasta la ciudad; luego aparcaba mi coche; me acercaba hasta una sala de cine; compraba una entrada y luego, me metía en la sala con mis palomitas y mi coca-cola, y veía una película del cine español, de principio a fin y sin ganas de salirme o de arrancarme los ojos.
El cine español estaba en las charlas, en el boca a boca; semanalmente llegaba algo nuevo que había que ver y acudíamos en masa a las salas de cine. Nuestro cine era importante y se había instalado con fuerza en la sociedad de la España de los 90.
Relaciono todo este fenómeno con otro recuerdo en el que me encuentro sentado en la mesa del bar que había debajo de casa de mis tíos. Había quedado con mis primos para tomar café; pero antes de eso, me había acercado hasta el quiosco para buscar la revista Fotogramas y me encontré con el primer número de una nueva revista que acababa de salir . La revista se llamaba Cinemania; con Emma Thompson en la portada siempre elegante y maravillosa. En aquellos años Cinemania hizo un buen trabajo de promoción del cine español (cine patrio, como dicen todos ahora). En sus paginas, mes a mes, la revista aparecía con más reportajes y entrevistas a nuestros actores y directores: Santiago Segura, Fernando Trueba, Eduardo Noriega, Jordi Mollà, Bardem o Victoria Abril llegaron a ser portada de la revista.
¿Fue antes `El día de la bestia´ o `Tesis´? Tengo que confesar (espero no equivocarme) que no vi ninguna de estas dos películas en el cine. Sí recuerdo el ruido que empezaron a originar estas dos cintas cuando llegaron al videoclub. `Tesis´ venía acompañada del morbo (o moda) de hablar de las grabaciones “reales”, las snuff movies, que dieron mucho que hablar en aquella época; grabaciones caseras de asesinatos y violencia real, más un mito y campaña de promoción que otra cosa. Reclamo para espectadores ingenuos, deseosos de ver `Tesis´ esperando violencia “explicita”.
Tesis era la película de un debutante con cara de empollón, Alejandro Amenabar; un tipo que no terminó sus estudios en la Facultad de Ciencias de la Información (¿Se aburría en aquellas clases?) y rodando sus primeros cortometrajes llegó hasta José Luis Cuerda, que se interesó por el joven cineasta, convirtiéndose en el productor de sus primeros largometrajes.
Como espectador, mi primera reacción al ver `Tesis´ fue la de :«joder, esto no parece cine español». No eran los típicos personajes en la típica peli española; no era una comedia Madrileña de enredos, ni se hablaba de turismo, ni del paro, ni aparecía Concha Velasco con José Sacristán metidos en una cama, fumando y hablando de la crisis del matrimonio.
`Tesis´ era un angustioso thriller psicológico con ritmo de peli “comercial” americana: con la chica guapa protagonista, el chico normal (que es gracioso), y el guapo malo. Amenabar entendía lo que debía ser el cine: entretenimiento para tener al espectador pegado a su butaca.
Con el Día de la Bestia pasó lo mismo: «¿qué cojones es está brutalidad? ¿En qué España se ha rodado esto?» […] Un oscuro cuento de navidad, una comedia de acción mezclad con cine fantástico, Satán, un cura y un heavy gordo de Carabanchel; el cartel de Schweppes (por fin iconografía cinematográfica a la altura del Monte Rushmore de Hitchcock), las dos Torres, El gran Wyoming (en el mejor momento de su carrera), el tiroteo en la calle Preciados, el desaparecido Álex Angulo (ese actor maravillo).
El film fue un éxito y un fenómeno cultural comparable a la sensación que vivimos con Tarantino y su Pulp Fiction, encumbrando a sus directores en figuras mediáticas de culto, con los fans deseosos de saber cuales iban a ser sus próximos movimientos. […] El cine español premió a la película con 6 Goyas, de las 14 nominaciones con las que competía la cinta de Álex de la Iglesia. cuando la Gala de los Goya era un verdadero acontecimiento y nuestro cine era interesante y se hacía para los espectadores.
`El día de la Bestia´ fue una droga adictiva que nos hizo querer consumir más cine hecho en nuestras ciudades, dirigido por gente muy joven, con otras formas de narrar historias que nunca antes habíamos visto en nuestro país. Antes de la bestia, en Canal + había visto `Acción mutante´, el primer film de la Iglesia y producido por los hermanos Almodovar. Siendo un film también interesante (ahora quizá con un aspecto bastante cutre y de bajo presupuesto), imagino que esa primera obra sirvió a su director de antesala para toda la puta locura que vino después.
Pasando a otro recuerdos: Recuerdo con muy buen sabor de boca la época en la que vi infinitas veces la película de David Trueba `La buena vida´, que la tenía grabada en vídeo; misma época en la que veía una y otra vez `Amo tu cama rica´ (Emilio Martínez Lázaro, 1992). Epoca en la que descubrimos a Cesc Gay, Mateo Gil, Mónica Laguna, Álvaro Fernández Armero, Fernando León, Mariano Barroso. Y las presencias de Silke, Pepón Nieto, Ernesto Alterio, Penelope Cruz, Bardem o Mollà. Tengo recuerdos de alquilar `Hola estás sola´ y de verla en familia y de reírnos con las mismas secuencias, con la sensación de conectar todos juntos con un historia.
ver en el cine `Flores de otro mundo´ (las dos pelis de Icíar Bollaín ). El subidón de descubrir en el cine una película como `Tierra´, de Medem; una película muy sexy, con aquel color, con aquellos diálogos. Ir una tarde a un pequeño cine de Palma para asistir al estreno de `Los amantes del circulo polar´, en la que Medem y sus actores hicieron acto de presencia para presentarnos la peli (insisto, cuando el cine era importante y movía a la gente).
La explosión, la popularidad y la demanda debió ser tan potente, que hizo que las productoras rescatarán a antiguos directores como Fernando Colomo, Garci o Carlo Saura, para brindarles una segunda juventud. Recuerdo ver en un reportaje de la tele a Segura y Bajo Ulloa montar en un globo para celebrar el éxito de Airbag; hablaban de una apuesta que habían hecho los dos directores de «a ver quién hacía más taquilla con su próxima película», el que perdía la apuesta se tenía que tatuar el título del film del otro (he soñado todo esto o pasó de verdad).
Recuerdo devorar con mucho placer `Huevos de oro´ de Bigas Luna (qué gran personaje y artista). Más tarde, `La camarera del Titanic´ o `Alta mar´. Lunas y sus actores haciendo promoción de la peli en el programa Lo más +, explicando cómo comer una naranja valenciana (También he soñado esto).
Hay un momento en el que todos estuvimos enamorados de Silke y de Leonor Watling , objeto de deseo de cualquier espectador con sentido común (ahora no me lo niegues). También fue la segunda juventud de esa diosa llamada Veronica Forqué -la lista de buenos recuerdos en infinita-: Airbag en el cine; luego, en grupo, con los amigos reproducíamos los diálogos de la película. Gente que vio hasta 5 veces el primer Torrente en el cine. Ir al cine con los amigos para ver `El otro lado de la cama´, otro fenómeno que arrasó y tuvo una secuela pero no la recuerdo.
Las risas con `Días de fútbol´, que puede que tenga uno de los peores guiones de la historia del cine, pero con unos diálogos tan divertidos y un elenco de actores en estado de gracia, que hace que te dé igual todo lo que te cuenten porque te lo estás pasando tan bien que nada importa.
`Lucia y el sexo´, con toda la desnudez de esa belleza de mujer. El film también fue una de las primeras experiencias del cine digital (rodada con la HDW F-900 Cinealta de Sony). Fernando Trueba ganando su Oscar, agradeciéndoselo a Billy Wilder. Más tarde, esa aventura americana -que no salió muy bien- con Banderas y Melanie Griffith. Disfrutar de los últimos años en activo de Francisco Rabal (Goya). “Cosas que nunca te dije” de Isabel Coixet, que durante una época fue de mis películas preferidas de mi juventud. -¿Pero cuando se fue todo a la mierda y perdimos el interés por todo esto?-.
La aparición de internet y el descubrimiento de Nacho Vigalondo y su cortometraje nominado al Oscar […] Sigue: `Segunda piel´, `Entre las piernas´; hay un momento en el que nuestro cine se vuelve más oscuro y tira más hacia el lado social y de denuncia: `Solas´, `Te doy mis ojos´, `Sólo mía´. Cine más crudo y menos amable. `Los lunes al sol´, un drama de parados con mucho humor… «me rasco los recuerdos para intentar averiguar cuando se deshinchó todo».
Imagino que hay un momento en el que el público lo está pasando tan mal que no quiere meterse en una sala de cine para que le cuenten más dramas. Hay un momento, en el que muchos directores (borrachos por el éxito), se vuelven unos pijos con dinero y desconectan por completo del mundo real y de su público; ese cine fronterizo, del Sáhara, de putas y peluquerías de barrio. «Autores intentando escribir el éxito del año desde sus áticos de puta madre de la Gran vía».
¿Cuando el cine español deja de ser entretenido e interesante para convertirse en un absoluto coñazo de corrección y aburrimiento? […] `Descongélate´, `Torremolinos 73´ (año 2003). `El oro de Moscú´, `Solados de Salamina´. A partir del 2006 es cuando empiezo a desconectar con todo nuestro cine.
Viendo `Princesas´ en el cine, pasé vergüenza por primera vez viendo una peli (estos son opiniones mías); no entendí la propuesta, o no era para mí. Historia sin pies ni cabeza, una película muy difícil de defender, llena de fallos a todos los niveles. Sensación similar sufrí en el cine viendo `Sólo quiero caminar´, de la que salí de la sala totalmente vació y aburrido, con la sensación de que no me habían contando nada y me habían hecho perder un par de horas de mi vida viendo a ese actor mexicano con menos registros que una tostadora.
Pasado los mediados de los 2000, no tengo ningún recuerdo disfrutable de ninguna película española, y tengo que tirar de la listas de internet para hacer memoria. Con las crisis del 2008, la cinematografía española vivió su peor momento con un descenso brutal de sus espectadores en salas (He ido a Google)
Los últimos recuerdos que tengo como espectador en una sala de cine son del 2009 viendo `Pagafantas´ de Borja Cobeaga, peli que en su momento me pareció muy divertida. No entendí en su momento el fenómeno de los `8 Apellidos vascos´, que la vi (en la tele, creo), pero entiendo que guste y que conecte con mucha gente, no es mi caso.
¿Qué queda del cine español de los 90? Diría que nada; aquella fiesta se acabó y todo el mundo volvió a su casa. A día de hoy nuestro cine son productos televisivos, pensados principalmente para su explotación en las televisiones y plataformas. Un cine familiar, blanco y correcto, que seguramente tiene que pasa por mil manos y decisiones de las marcas y empresas asociadas. La comedia entretenida con el cómico del momento, los niños, el cuñado, y la familia que se va de vacaciones y se mete en un montón de líos super divertidos. Está claro que aquí los cineastas ya no pintan nada. «El cine de verdad volverá». O eso quiero creer.
lunes, 29 de marzo de 2021
LA NUEVA VIOLENCIA
En estos días pasados he vuelto a ver la maravillosa `Algo Salvaje´ (Jonathan Demme, 1986). Peli que por alguna razón la tenía olvidada en alguna carpeta de mi memoria. Llevaba tiempo viéndola en Filmin, guardándola con la intención de volver a ella, en esa constante necesidad del “revisitar”, volver al pasado; «tiempos pasados fueron mejores, todo lo que se hace ahora es una puta mierda», y más frases de corta y pega que no paramos de repetirnos una y otra vez los que ya tenemos una edad. Lo que mi memoria retenía de la cinta es que era una comedia de los 80, con una extraña pareja muy loca que se metía en líos; con alguna escena sexy, con muchas risas y, la presencia -siempre amenazante- de Ray Liotta en el mejor momento de su carrera. Con cada actor de éxito tengo siempre la mima sensación: todos tengan sus buenos diez años de carrera en la que parece que lo hagan todo; salen en todas las mejores películas del año (ya sea como protagonista o haciendo un super secundario importante); no paran de trabajar y los ves siempre en todos los premios, en las revistas de cine y en la tele; son noticia todo el día porque están de moda y el público los adora. Todo actor y actriz tiene sus diez años en los que son jóvenes, guapos y parece que vayan a ser eternos; ya sea Bruce Willis, Julia Roberts, Kevin Costner o Meg Ryan. Luego se mantienen, se adaptan, o desaparecen. Volviendo a `Algo salvaje´, me sorprendió el cambio de registro que se produce en el film: el primer conflicto realmente importante de la historia no aparece hasta los 50 minutos, con la aparición del ex-novio de Melanie Griffith en la fiesta de reunión de viejos alumnos. A partir de ahí, el relato se convierte en algo más oscuro y violento, dejando atrás “cualquier rastro de comedia fácil y comercial”. Una película que ha día de hoy sería clasificada de violencia pura, haciendo hincapié en el relato que se hace sobre el maltrato y la violencia de genero. Algo similar me pasa cuando vuelvo a ver `Atracción fatal´ (Adrian Lyne, 1987), `Mujer blanca soltera busca´ (Barbet Schroeder, 1992) ,`De repente un extraño´ (Daniel Pyne, 1990), Durmiendo con su enemigo (Joseph Ruben, 1990), `La mano que mece la cuna´ (Curtis Hanson, 1990), `Las Amistades peligrosas´ (Stephen Frears, 1988) `Vidas cruzadas´ (Robert Altman, 1993), o `Happiness´ (Todd Solondz, 1988).
Películas que mostraban otras formas de violencia (que parecía que no habíamos visto antes en las películas de las estanterías de nuestros adorados y desaparecidos videoclubs).
la violencia en el ámbito domestico, violencia entre mujeres, violencia de genero , violencia sexual y verbal , violencia en el entorno laboral, violencia psicológica (y otros tipos de acoso…)
Son films apenas sin trama donde la violencia es el principal reclamo. Cine sin ningún pudor, sin medias tintas que representó la violencia como es: «Uso de la fuerza para conseguir un fin, especialmente para dominar a alguien o imponer algo» (Google).
En los films mencionados, la violencia es representada como algo incontrolable e irracional que desata lo peor del ser humano. En sus historias la violencia ya no es algo divertido, como la violencia que se nos había mostrado en el cine de acción y entretenimiento de los 80. La “nueva violencia” dejaba secuelas, y los personajes cambiaban al final de la película, porque habían experimentado algo muy jodido.
A día de hoy la mayoría de los films mencionados serían imposibles de realizar y se quedarían guardados en los cajones de los despachos. Directamente a ningún guionista (que quiera trabajar) se le pasaría por la cabeza escribir ahora este tipo de historias. En estos días se ha estrenado en filmin la película The Assistant; la vi hace una semanas y tengo la sensación de que he visto la peli que no es. No paro de encontrarme con reseñas sobre el film, sobre su valentía: «cine de verdad que denuncia, por fin una voz que grita la verdad, necesaria y reivindicativa, cine que no se esconde, una liberación, un relato único, una patada en los huevos de Harvey Weinstein» […] La verdad, no sé que película ha visto la gente. Me pareció un relato a medio gas, que no llega a arrancar en ningún momento «quiero contar y denunciar algo, pero, o no sé cómo hacerlo, o no me atrevo»; secuencias descafeinadas, diálogos que no llegan a explotar. Una película de denuncia pero sin denuncia. No sé, puede que el problema sea yo y no haya sabido ver la película que realemente es.
domingo, 28 de marzo de 2021
LA PELI QUE TE HAS MONTADO
«Aquí tiene su pandemia, gracias».
Y los días son así, -la verdad, no sé cómo son-. Para ya con esta mierda, en serio. 11:14 de la mañana en este diario desordenado. Podría saltar en cualquier momento por la ventana; un buen salto al vacío con un brutal final contra el asfalto de Móstoles «Cómico olvidado y en la mierda salta por la ventana en un último intento de llamar la atención para obtener más suscriptores en su canal de Youtube» […] ¿Qué se hace hoy? Todo esto es un sábado. Acabo de comprar un vuelo de vuelta para la isla; dos cafés con leche y tostadas, ligero pero por el momento soportable mal estar en la muela picada y destruida (como no tengo ningún ingreso no puedo pagarme un dentista). He tenido cuatro años para aprender a ser pobre, sigue siendo raro. Vengo de tener mis cosas: un trabajo (más o menos estable), con su sueldo, mi coche, mi casa (que pagaba una hipoteca, más o menos); tenía algo de dinero en la cartera. En aquella época me podía pagar un dentista, un cine, un libro, un cena, el autobús o la gasolina del coche. Con 45 años, un día te ves haciendo una compra en el Mercadona con 10 euros (prestados) para hacer una compra de leche y algo para cenar. Ya digo, es raro. 11:20 y todos mis planes de éxito por esta ciudad han fallado y han terminado cayendo por el váter. 11:28 y voy a seguir escribiendo, pero por hacer algo.
12:27 ayer en Netflix me topé con una lista de `comedias raras´, no hay ni una sola producción española.
-Hombre, pero piensa que es producto americano, ¿cómo vas a querer competir con ellos? «Eso aquí en España no tendría futuro». «No tendría sentido, no lo vería nadie, nadie lo entendería». Producto de nicho. «Eres demasiado underground» (Y otras tonterías que no he parado de escuchar con los años).
28 DE MARZO
Ayer por la tarde me decía: mañana domingo no pienso escribir nada, pienso relajarme; leer, ver una película; pensar en otra cosa que no sean guiones […] Así que hola, aquí estoy escribiendo. Domingo de misa y de barrer el salón. He soñado que tenía piso en Mallorca, pero que sueño más raro, ¿no te parece?
12:07. Siempre que abro el Spotify me salta una publicidad de gente que no tiene nada que ver con la música: caras jóvenes de diseño con horribles cortes de pelo que me intentan vender el nuevo lanzamiento de no sé qué. El poderoso sistema de la industria de la mediocridad que se lo ha tragado todo. ¿En qué momento pasó todo este desastre? ¿Fue con Operación triunfo? ¿Fue con la Cadena Dial, Melendi, Malú, aquellos gemelos hijos de Satán?
Hace unos días estaba viendo ese programa de éxito que tiene tanta audiencia; en él, entrevistaban a unos de esos “cantantes de baladas pop” con motivo del lanzamiento de su nuevo trabajo: el mismo trabajo de siempre con las canciones de siempre pero un poco variadas en la producción (vaya a ser que el el fan se confunda y se enfade y no quiera escuchar el disco en Youtube). Como la entrevista sobre su música no tenía ningún sentido (al no ser músico), ni podía defender ningún discurso creativo sobre nada, el presentador se dedicó a soltarle preguntas al “artista” sobre su estado físico, su dieta y su entrenamiento; hablando con detalle de sus rutinas y de la gran ayuda que es tener a un entrenador personal […]
12:19 y seguramente iré al baño. Es domingo, segundo café y un montón de luz que entra por la ventana. Han cambiado la hora pero mi vida sigue siendo una puta mierda. Me daré una ducha, intentaré ordenar todas mis cosas y volveré a pensar que en algún momento de mi vida debería aprender a escribir correctamente, con las comas y los puntos en su sitio.
Sigo pensando que no tengo ningún futuro como repartidor en moto. 14:28 y encendiendo la tele (gran error por mi parte), me he pegado pegado a Tele5 mientras hablaban de lo mal que canta Omar Montes; en un reportaje aparecía el “artista” soltando mierda por la boca en una grabación de estudio. Luego, una reportera hablaba de la magia que hacen en los estudios con el filtro autotune «el mundo se fue a la mierda hace ya bastante tiempo». Está claro que el talento ha muerto; no hay una educación sobre -lo que realmente es el talento, los artistas, la creación-. Esto no es el urinario de Duchamp, esta puta mierda no sé lo que es porque no estoy entiendo nada. Me pongo a pensar que Omar Montes también tiene discos de oro, platino -y su puta madre-, no sé si este dato es cierto. Creo que te premian con esas cosas cuando vendes muchos discos, ¿no? ¿Pero de qué pollas estás hablando, quién cojones compra discos hoy en día? Y cambiando de tema, sigue siendo domingo.
14:39 y mañana es lunes y creo que esta semana que viene me van a pasar un montón de cosas muy interesantes. Realidad y fantasía. Muchas veces pienso en toda la gente que me sigue en las redes sociales y de lo valido que soy y todo el talento y bla bla bla y no paro de pensar en la razón por la que no estoy trabajando de guionista en un programa de éxito de esos de la televisión, incluso podría tener mi propia serie de ficción. Realidad + expectativas + ficción + mundo laboral + paro = la película que te has montado. Las matemáticas nunca se me han dado bien […] Voy a comer, me duele la cabeza y la vida.
Por cierto, he metido el cartel de la peli `Chicos Buenos´, porque me ha gustado, la recomiendo y me ha hecho reír, y eso es muy difícil en estos tiempos complicados.
viernes, 19 de marzo de 2021
MONSTRUOS Y MUELAS (DIARIO DESORDENADO)
Salgo de la cama antes de las tres de la tarde, pero por seguridad, para saltarme toda la agonía de la mañana. ¿Sigue siendo lunes? Me acosté tarde viendo la nueva versión definitiva en 4:3 de La Liga de la Justicia, de Zack Snyder; con su cuatro horas de metraje, su color retocado, sus muñequitos digitales (que me parecen un horror), su Ben Affleck con cara de amargado y esa belleza de mujer que es Gal Gadot, y bueno…bien, vimos dos horas, esta noche seguiremos.
¿Al final se arregló lo del borrado del bigote? Recuerdo aquella puta mierda en pantalla grande y de verdad que me dio un “ansia muy grande”.
De esta nueva versión por el momento tengo que decir que me parece que está mejor contada. Me gusta imaginar a un Snyder muy loco, sentado en su mesa de edición con una buena bolsa de cocaína y cuatro botellas de bourbon; mientras se viene cada vez más arriba, con su carpeta de músicas (aquí hay pasta para comprar derechos), Snyder con sus brazos musculosos, aporreando los botones del Final Cut a la vez que hace mancuernas. Finalmente Snyder se siente libre y realizado para crear su obra magna con la que nos ha estado dando el coñazo todos estos años.
¿Ha valido la pena la espera? ¿Es otra película más de superhéroes y muñequitos digitales que parecen salidos de un videojuego de la Play? Lo que está claro es que ayer todos vimos la misma película. El acontecimiento cinematográfico -en casa- más importante del año.
14:26 y los vecinos hoy tienen su día de -putos locos toca-cojones de mierda, gritando y pasando de sus vecinos de abajo- (nosotros). […]
Me he duchado y soy otra persona: un ser más limpio y aseado. Esta mañana me he levantado para hacer el desayuno: café con leche y cruasanes; luego me he quedado en la cama viendo Frankenstein (1931). ¿Es actualmente Filmin la mejor escuela de cine? No puedo mentir ni engañar a nadie. Del primer Frankenstein había visto cuatro imágenes; las que siempre pasan por la tele, en los reportajes. En esta nueva etapa de descubrir el cine, me doy cuenta de todo lo que me he estado perdiendo; por estar siempre pegado a la actualidad, por ser un vago, por miedo, por gilipollas.
Tenía mucho interés en el montaje del film. En el documental `78/52´ (sobre la secuencia de la ducha de Psicosis), hablan del primer corte de plano sobre el mismo eje: Bob Murawski (montador de Sam Raimi), sitúa su origen en el primer Frankenstein :en su primera aparición (en un plano general),el monstruos sale por una puerta caminado de espaldas ;corte a plano medio y el monstruo se gira y la luz ilumina su rostro; corte a plano medio corto y, corte final de un primerísimo primer plano en el que vemos con todo detalle el maravilloso rostro del monstruo. -Qué placer de secuencia, qué belleza, qué elegancia-. «estos son los putos planos que vamos a rodar, aquí dirijo yo, esta es mi película».
¿Estas decisiones salen de la mesa de edición, o estaban previamente en la cabeza del director? Quiero pensar lo segundo, eso es dirigir. Después de ver Frankenstein me he vuelto a quedar dormido […]
Sobre las 14:00 y después de la ducha, he aparecido en el salón y la la tele estaba encendida con Tele 5 puesto (como siempre), no es mi casa, no mando yo. Daban la triste noticia sobre un loro perdido y, una familia destruida hablaba a cámara diciendo que su vida ya no sería la misma sin su mascota perdida. ¿Por qué pierdo mi vida sin estar todo el día pegado a ese canal, siento que me estoy perdiendo la vida […]
15:19 y hace uno año ya de toda esta mierda, no paran de recordarlo en las noticias. «Necesito unas vacaciones de mi mismo». ¿Qué pensamiento colectivo toca hoy en internet? […] 15:47 y voy a comer, pollo. Por otro lado tengo que decir que hace frío, es el día del Padre, sigo sin recibir ninguna oferta de trabajo para ser repartidor en Moto y siento que ya es tarde para emprender nuevos proyectos.
«Diario de mis muelas»
El pasado sábado volví a actuar: fui hasta el centro y sobre las 17:30 hice mi show. Antes de actuar, me tomé un café con leche y noté algo raro en mi boca: se me cayó un trozo de muela, fue raro, me sentí como Jeff Goldblum en La Mosca. Nos hacemos mayores y los dientes se caen; por dejadez, por las caries, por llevar mil años sin pasar por el dentista. Con el trozo de muela en mis dedos me sentí hecho una puta mierda, actué y nadie se dio cuenta, -ahí estaba yo hecho una puta mierda con mi muela rota-. El domingo fue peor. El lunes llamé al médico y me dijeron que el miércoles me llamarían para darme cita. (Todo esto porque soy puto pobre y no tengo dinero para pagarme un dentista de verdad).
El miércoles pasé por el Centro medico y me dijeron que al día siguiente (jueves) tendría que ir un hospital para que me hicieran una radiografía de la boca, eso fue ayer. Después de hacerme la radiografía -un autobús hasta Principe Pio y un tren hasta Cuatro Caminos-, volví hasta mi centro medico y me dijeron que me volverían a llamar este lunes -¿pero y si me muero antes?, es que me duele la boca-. -Ya te llamaremos- es la frase mas repetida de la salud pública. De verdad, el día que yo tenga dinero (no sé si eso volverá a pasar en algún momento de lo que me queda de vivir), lo haré todo de forma privada y con mucho dinero, maletas llenas de billetes de todos los colores […]
16:03 y ahora sí que voy a comer, pero porque no quiero caer desmayado aquí. Siempre digo que quiero morir sobre el escenario, no en esta puta mesa mientras escribo. No tendría nada de romántico morir así.
16:44 y acabo de comer. El pollo y Frankenstein, por el momento lo mejor del día. Queda mucho día por delante, pueden pasar un montón de cosas super chulas -¿de qué pollas estás hablando?-. En estos día de oscuridad, en estos días pandemicos intento seguir con mis rutinas creativas: escribo mis mierdas, dibujo, hago caca. Quería seguir haciendo esa serie, pero por el momento no es posible; si nadie compra la fiesta no se puede seguir. También hay mucha gente que piensa que estoy en marcha y que lo tenemos todo vendido (me entra una risa seca).
Algún contaré todo lo relacionado sobre «Cómo intenté vender un proyecto de comedia y me comí una mierda gigante». Es que ahora la cosa está muy. Ahora nadie compra nada. Pero es que ahora está mal para todos -y más gilipolleces que llevo escuchando mil veces repetidas desde que intento hacer estas cosas-. La verdad es que la máquina no se ha parado, la fabrica sigue en marcha y el dinero no ha desparecido. Se sigue produciendo, cada vez más, cada vez pasamos más tiempo encerrados pegando a nuestras pantallas y la gente necesita consumir “contenidos”. Esa es la realidad […] Creo que ya he hablado de todo esto otras veces -¿hemos tenido ya esta conversación?-. Y lo mal que está Penelope Cruz en esa película mala de acción que ponen ahora mismo por la tele (no me acuerdo de su título). Bueno, en fin, joder. Voy a seguir con todo eso que tengo en marcha; luego otro café, más desilusión, más de todo. 19 de MARZO y los medios no paran de recordarnos que lo peor ya a pasado y que ahora hay que salvar el verano -¡pero qué hijos de puta!-. Cierro por aquí.
PAYPAL: elnieblas@gmail.com
viernes, 5 de marzo de 2021
TODO VA A SALIR MAL (Y SALIÓ)
Todo va a salir mal
La primera serie de ficción en un hilo de Twitter
Toni Nievas, con la producción Doctor Cerebrus, lanza la primera serie de ficción en un hilo de Twitter: `Todo va a salir mal´.
Un formato 100% original en clave de humor que juega con la narrativa mezclando texto y secuencia de video en cada tweet.
Todo va a salir mal se estrena en Twitter el 1 de marzo. La primera temporada completa estará disponible el 5 de marzo en el perfil oficial de @Toninievas
Madrid, 1 de marzo de 2021
Toni Nievas, en colaboración con la productora Doctor Cerebrus, lanza la primera serie de comedia en un hilo de Twitter. Todo va a salir mal es el título de este cocktail de ficción que mezcla varios formatos: sitcom, talk show, realities y sketches de humor.
Nievas, un cómico olvidado, quiere volver a la tv con su propio programa. Se enfrenta a una crisis personal y sabe que ésta es su última oportunidad de triunfar.
Con la ayuda de David y Joaquín (su equipo creativo) y Carmen (la chica de las redes), empiezan a rodar entrevistas y secciones de lo más bizarro con la intención de vender el formato a una importante cadena. Su mayor obstáculo: Lorena, una productora old school en la que ninguno confía.
Éste es el argumento de Todo va a salir mal, una serie que nació a partir de una idea de Toni durante el confinamiento. Y que, cuando restricciones lo permitieron, acudió con ella a Doctor Cerebrus, donde se empezó a fraguar una primera temporada grabada íntegramente en verano de 2020.
“Realmente nos sentimos muy orgullosos de haber conseguido sacar adelante un proyecto de ficción tan especial en tiempos de pandemia”, comenta Martín Milone, Director de Doctor Cerebrus.
“En cuanto nos abrieron la puerta, Todo va a salir mal empezó a tomar forma y hemos rodado una temporada completa en tiempo record gracias a un equipo artístico y técnico con muchísimas ganas y sobrados de talento”, añade Juan Francisco Miguel, realizador de la serie.
Primera serie española de ficción en un hilo de Twitter
"En todo momento queríamos posicionar nuestra serie como algo nuevo e inclasificable", comenta Nievas. El viejo modelo de televisión ha pasado a mejor vida. YouTube, Twitch, Twitter o Instagram se han convertido las plataformas favoritas de la gente para consumir vídeo. Y con la llegada del streaming, los productos audiovisuales generan mucha más conversación en las redes. El espectador ahora es más crítico y activo, de ahí la idea de crear una serie que juegue con la narrativa y genere por sí misma la necesidad de ser compartida.
"No pensamos en secuencias, pensamos en tweets", afirma Nievas.
Por eso, cuando hubo que decidir el canal para estrenar esta ficción, Doctor Cerebrus apostó por Twitter. Ya que combinar un texto con una secuencia, permite completar la historia y que el espectador disfrute de una nueva experiencia narrativa.
“Quisimos dar un paso más allá en la creación de formatos. Igual que cuando vemos un tweet con un meme o un gif, completamos un concepto en nuestra cabeza, en Todo va a salir mal texto y video son un todo indivisible para entender la historia”, dice Martín Milone.
Todo va a salir mal es, ante todo, una serie sobre cómo se hace un programa de televisión. A lo largo de la primera temporada, veremos las dificultades a las que se enfrenta un equipo amateur a la hora de sacar adelante un piloto. Algo así como “la metarrealidad del audiovisual”, afirman sus creadores.
El casting
Muchas caras visibles de la comedia y las redes sociales acompañan a Toni Nievas en su aventura. En la primera temporada de Todo va a salir mal veremos a:
David Pareja. Actor, cómico y creador de contenido de humor en redes sociales. Colaborador habitual de David Sainz en Parking Karaoke. Es también el guionista y protagonista (junto a Javier Botet) de la reciente estrenada Amigo. Con Nievas ya había colaborado en la serie El Tablón de Flooxer.
Lorena Iglesias. Actriz, cómica y guionista. Figura inclasificable de la nueva comedia nacida en internet. Conocida por ser parte del grupo `Canódromo Abandonado´. Ha aparecido en films como La tumba de Bruce Lee y Esa sensación de Juan Cavestany.
Carmen Romero. Cómica y guionista. Recientemente la hemos visto como colaboradora en La Lengua Moderna de La SER. Compañera habitual de David Suárez, Romero tiene mucha actividad como creadora en redes sociales.
Joaquín Csáky. La cara más joven y “desconocida” del equipo, siendo éste su primer trabajo como actor.
Por el show de Nievas veremos también a estrellas invitadas como Victoria Martín (@LivingPostuero), Valeria Ros o Marta González de Vega.
Todo va a salir mal es una producción original de Doctor Cerebrus que se estrena en Twitter el 1 de marzo. La primera temporada completa estará disponible el 5 de marzo en el perfil oficial de @Toninievas
lunes, 22 de febrero de 2021
DIARIO DESORDENADO Y OTRAS COSAS
«Debería salirnos algo bien en algún momento». Nos repetimos cada día. Lunes 22 y son las 14:12, tiene pinta de ser otro puto lunes de esos: te levantas, miras tus mensajes, ves que no tienes nada, te das una ducha, te tomas un café, entras en las redes sociales para ver que el mundo sigue girando, pero sin ti. -de verdad, joder, podrías escribir algo positivo en algún puto momento de tu vida-. 14:24. Me han pasado cosas en estos últimos días, pero por el momento me callo. Todo podría haber salido mejor, o algo, o yo qué sé. Sigo escribiendo todo este diario raro y desordenado.
14:31 y en estos días los contenedores arden; hay protestas en las calles (aquí creo que se están mezclando demasiadas cosas). Siempre que pongo un telediario tengo la sensación de que no me están informando de nada. De repente la pandemia parece que ha pasado a otro nivel -ahora no toca-. La libertad de expresión, el Rey y el rapero, la sede, Pablo Iglesias, los rebeldes y los escaparates rotos. La incidencia acumulada y las medidas que se suavizan -todo de cara al salvar la próxima temporada turística-. Ya digo, ahora toca hablar de malas noticias. 14:35 y creo que me voy a meter en la cama un par de horas, pero para llorar. Demasiado lunes en toda la cara, demasiado todo mal todo el tiempo y estoy bastante agotado. «Ya toca que nos pase algo bueno».
16:33 y he intentado dormir pero ha sido imposible. Gremlins asesinos han tocado los cables de mi cabeza. Los expertos también dicen que si quieres dormir, es mejor que no mires el móvil todo el puto tiempo. Al levantarme de la cama he vuelto a recopilar todas las frases de mierda que me han estado diciendo durante todo este tiempo «No intentes hacer nada, ya lo hacen ellos». «Es muy difícil mover una serie si una productora potente». «Hazte famoso primero, luego vende tus ideas». «Es que la cosa ahora está muy mal». «No es país para ideas».
16:36 café con leche sobre mi mesa mientras escribo todo esto, siguen siendo lunes y tengo la sensación de que se me ha quedado un extraño currículum. Ayer me decía un amigo: piensa que nosotros ya estamos fuera del mercado laboral. -y joder, tampoco es que me anime mucho que me digan esas cosas-. ¿Qué cómo estoy de la cabeza? , pues ya ves.
Vale, y ahora las cosas importantes: en algún momento de la tarde tendré que bajar para ir a hacer una compra al mercadona. También debería llamar a mi padre para preguntarle por el estado de las cosas en la isla; la situación y todo eso. Mi carrera artística en Madrid sigue en ese punto negro muerto sin fondo color gris en que llevo desde hace unos años.
Después de tirarme 10 meses trabajando en un nuevo proyecto audiovisual, veo que todos mis esfuerzo han vuelto a acabar tirados por el váter. Mi salud es una puta mierda; tengo 45 años, soy super diabético y no sé si me veo metido en una cocina (otra vez) fregando suelos y perolas. Ese curro de editor de vídeo o guionista sabes que no existe, existió hace mil años, pero eso no ha vuelto pasar. Tampoco me veo de repartidor en moto ni de camarera de pisos. LAs bajadas de azúcar son una mierda y me recuerdan a los cables que se enchufan en Matrix.
De Daft Punk, me quedo sobre todo de su primera etapa al acrílico y de los últimos mp3 del torrent. Siempre he sido muy fan. 16:48 y estoy por volver a la cama, mañana será otro día, de mierda también. Cierro por aquí.
jueves, 28 de enero de 2021
EN LA BUSQUEDA DE LA FELICIDAD
26 de enero y he decidido que a partir de hoy voy a intentar auto-analizarme para averiguar «¿qué diablos me pasa y descubrir quién cojones soy?» Con esta premisa pienso que sería un inicio muy interesante para empezar algo. Desde hace unos meses me ronda por la cabeza la idea de un formato de alguien en la búsqueda de la felicidad, así de sencillo […] 14:08 y vuelvo de la calle, acabo de poner la compra en su sitio y me he lavado y frotado las manos. He bajado hace un rato para comprar cuatro cosas. Primero he hecho cola en el interior de una nube de humo en la puerta del estanco que hay debajo de casa, detrás de mí, (también haciendo cola) esperaba el señor más podrido del barrio. Dentro del estanco una madre y su hija -que parecía un clon de la madre: mismo tipito, misma caderas, mismo futuro por delante-. Mientras ellas salían, caminaba hacía mí otra señora muy destruida y deprimente, llevaba un bastón y no paraba de fumar. Mientras la miraba pensaba: «joder, demasiado realismo sucio en este lugar, aquí no hay nadie sano».
Luego me he puesto a pensar que tengo la -no sé si suerte- de no ser un fumador como toda gente que me rodeaba. Al entrar en el estanco me he plantado delante de la ventanilla, y antes de la chica me atendiera, a mi izquierda, al fondo del estanco, una chica me ha preguntado si yo fumaba; le he dicho que no. La chica estaba haciendo un promo de vapeadores (o algo así creo que era). He comprado un paquete de tabaco y otro de liar; el tabaco era para mi novia y su madre.
Después de pagar, he seguido con mi camino en la búsqueda de la felicidad -tenía que ir hasta el supermercado-. He cruzado un semáforo y en la acera de enfrente, he visto a unos hombres metidos en una obra en la fachada de un edificio (una obra de las de toda la vida); mientras miraba la escena, con un señor mayor debajo que también miraba lo mismo, he pensando :las obras vuelven, entonces puede que no esté todo perdido. No es que haya sentido felicidad al ver la obra, pero me ha recordado a tiempos pasados, a otras cosas. -No sé, puede que lleve demasiado tiempo confinado. Después de hacer la compra he vuelto a casa, mientras subía en el ascensor me he puesto a pensar si realmente iba a funcionar esto de «la búsqueda de la felicidad».
14:36 y pienso sobre un comentario que alguien me dejó ayer en mi blog después publicar un entrada de este “diario raro”. El comentario decía: «lamentable». Vale, estoy de acuerdo; desde hace tiempo que todo esto se ha vuelto lamentable; luego pienso que creo que siempre lo ha sido. Siempre me he ido hacia los pensamientos oscuros y tristes.
27 de enero. 13:32 y el día empieza con una ducha y un afeitado. Comeré y luego saldré por la puerta para caminar una hora. La tele apagada y creo que está mejor así. «El mundo se fue a la mierda hace ya bastante tiempo».
17:55 y de nuevo he vuelto a salir a recorrer las calles con mi paseo de “diabético señor mayor”. Cada vez paso más rato en esas caminatas mientras escucho música y pienso en mis cosas: en mi objetivo de buscar la felicidad. De nuevo lo ha encontrado, y eso que he caminado hasta el viejo Móstoles.
17:58 y en algún momento debería tener alguna noticia sobre esa próxima reunión -¿de trabajo?- Esto va a estar bien, tengo que ponerme en forma. «Pensamientos, ideas, ¿qué viene ahora?».
Siempre que entro en cualquier red social, veo que cada vez más, los nuevos influencers tienen más presencia :esos treintañeros con barba que se hacen millonarios delante de sus pantallas haciendo directos de videojuegos encerrados en sus habitaciones con decoración de adolescente.
¿Está todo perdido? No estoy entendiendo nada. Desde hace años que son los nuevos modelos -a seguir- por millones de chavales que piensan que el futuro es eso. Vale, es mi discurso de señor mayor, no sé.
28 de enero. «Creo que no es un buen momento para nada ahora mismo».
12:48 y segundo café de la mañana. No me he duchado y por el momento no he bajado a comprar nada al Mercadona -pero qué vida más emocionante-. Cielo gris, puede que llueva, no lo sé. En estos días raros… y en otro orden de cosas…12:56 y la tele apagada. debería ponerme a hacer cosas, ¿pero qué cosas? De nuevo me costó dormirme por la noche. Vimos una película, `La conversación´, y nos gustó mucho. Gene Hackman (actualmente retirado y desaparecido) nunca fue joven. 13:52 y las noticias de fondo; vuelven a hablar de todos esos corruptos que se han saltado la espera y ya se ha vacunado.
18:07 y después de mi hora de caminata me he dado una ducha -lo sé, todo esto no te interesa una puta mierda, también puedes dejar de leer-. Después de comer chino (que habíamos pedido) y del que me he pasado comiendo de más, me he puesto la chaqueta, he cogido mi mp3 y he salido por la puerta. Si el “volumen” de mi azúcar se pone a mil, mi cabeza se convierte en carne picada podrida pasada por una trituradora; entonces, un millón de nubes grises tapan cualquier pequeño hueco por el que se pueda colar un poco de luz. Cuando he empezado mi paseo, los únicos pensamientos que pasaban por mi cabeza eran tristes y destructivos en plan: accidentes de trafico con señoras aplastadas en los semáforos con bolsas de la compra esparcidas por la carretera, países bombardeados mientras miles de niños con la cara sucia corrían para huir de los tanques, fabricas cerradas con sus trabajadores obligados a ir al paro y pasar sus días metidos en los bares jugando a las máquinas…(más otros pensamientos igual de oscuros). A los 40 minutos de estar caminando sin parar, todos estos pensamientos se han diluido y me he empezado a encontrar un poco mejor, al menos más aliviado.
18:31 una manzana y té con leche para merendar. Creo que voy a bajar a comprar cuatro cosa. Mi medico me ha llamado para preguntarme cómo lo llevo; le he dicho que bien; le he dicho cómo tengo los niveles y lo de mis caminantes diarias después de comer. Le ha parecido todo correcto y me ha dicho que me llamaría en tres semanas. Siempre me digo lo mismo: que me gustaría poder contar más cosas y tener novedades laborales, pero por el momento eso parece que no es posible (lamentable). A ver qué tal mañana. 18:35 y sí, voy a bajar hasta el supermercado.
martes, 26 de enero de 2021
EN ESTOS DÍAS RAROS
Me pongo a escribir con la sensación de estar recibiendo demasiada información. Intento hacer un repaso de todos los acontecimientos: demasiadas sensaciones de golpe, demasiado de todo -como una hostia en toda la cara que nadie esperaba-. Noticias que se actualizan cada 5 minutos; las redes sociales más activas que nunca y un millón de mensajes, vídeos y memes que nos llegan por el móvil. Así es imposible desconectar y pensar en otra cosa.
Fue por enero, por navidades me ponía enfermo con una gripe de morir. Un sábado salí del curro del japo para ir a actuar; cogí frío -yo qué sé-. Volví al curro de cocina y en el turno de la noche estaba que me moría; el jefe me vio tan mal que me envió a mi puta casa y fui directamente a la cama. «Joder, soy un señor de 44 años, soy diabético, espero no vomitar porque ahí sí que me moriré». Pensaba mientras me tapaba con la manta.
Creo que nunca había pasado una gripe tan mala, con la fiebre tan alta… Mi novia también había estado mal, nos lo pegamos. Días de cama y de no poder moverme -joder ,hostia- Recuerdo que me pasé toda una mañana boca arriba, no me podía ni levantar para ir al baño (al final fui, no me gusta hacerme pipí encima).
La nochevieja la pasamos en la cama; vimos las campanadas en la tablet, con fiebre y hechos una puta mierda. Después de una gripe te quedas fatal: el cuerpo débil, tus músculos son caca; no tienes fuerzas para nada. intenté volver al trabajo (después de los días festivos), y me seguía encontrando muy débil.
Semanas más tarde me recuperé. A principios de enero mi contrato en el japo finalizaba y tenía que renovar o morir; me dejaron en la puta calle y volví a casa; a mi ansiedad, mi depresión, mi mal estar, «mi Lars Von Trier interior». De nuevo en mi vida de parado me largué unos días a la isla ,para ver a mi hija e intentar “arreglar el paro”; me ofrecían 200 euros de ayuda pero perdía el paro acumulado.
-Ahora entiendo porque la gente se queda en la calle -le dije a la mujer que me miró los papeles con sus ojos pegados a la pantalla del ordenador.
-Y yo -me contestó al otro lado de la mesa.
Salí de la oficina sin nada y sin futuro laboral. Me metí en el autobús hasta el aeropuerto y volví a Madrid. Me encerré en casa (esa cosa que hacemos los putos parados que no tienen nada).
Fueron pasando las semanas y de nuevo a la rondita del «si me entero de algo te digo» y «seguro que esto es pasajero, una mala racha Toni».
Volví a actuar todos los jueves en el bar; con eso podía hacer una compra: comer, poco más. Tengo el móvil cortado -ya te lo había dicho, ¿no?-. Fue por enero cuando empezamos a saber sobre el virus “coronavirus”, -joder, los putos chinos, qué locos que están-. Lo primero que vi sobre el tema fue un meme en Twitter con la casa Real. Luego vimos en las noticias que los chinos estaban construyendo -a toda hostia- un hospital gigante (eso lo habíamos visto en las pelis, ¿pero qué está pasando aquí?- bueno, no pasa nada, son chinos, está lejos-.
En febrero se cancelaba el `Mobile world Congress´ y lo vimos con incredulidad «tiene que ser muy gordo para que se cancele un congreso que genera tanta riqueza».
Pasaban los días; yo seguía en casa, encerrado, y los jueves seguía saliendo para ir a actuar. El último show fue el pasado jueves 5 de marzo. Ese día en el metro vi a dos personas con sus mascarillas: un señor (no sé de qué edad); luego vi a otro señor mayor que no sabía muy bien cómo llevar la mascarillas y se le empañaban las gafas y casi se cae por las escaleras mecánicas.
Al día siguiente era viernes 6 y celebramos el cumple de mi chica en el bar donde actúo; vinieron los amigos, bebimos hasta morir, salimos de fiesta, nos abrazamos, hicimos el idiota (lo normal de un cumpleaños con drogas).
Recuerdo también que un mes antes de eso, en twitter apareció un vídeo del cirujano Pedro Cavadas hablando del virus en plan “no nos están contado la verdad”, bueno, el típico vídeo viral. Seguimos con nuestras vidas.
Luego murió el doctor que trató de alertar sobre el brote -madre mía, qué película va a salir de todo esto -pensamos los que somos frikis de la ciencia ficción y el terror-. Contagio de Steven Soderbergh (peli que volví a ver estos días). Todo el genero zombie, Walking Dead, La Carretera, Guerra Mundial.- Bueno, esto ya estaba en la ciencia ficción-. Luego el virus dio el salto a Europa y ahí la cosa cambió. Italia y luego nuestro país; primeros casos de personas infectadas por el virus.
Voy a intentar tirar de memoria mal: los alemanes confinados en un hotel en Tenerife. Valencia, luego Mallorca. «bueno, están en las islas». Luego empezamos a ver por la tele al médico Fernando Simón (tipo de aspecto curioso con la voz rota y un montón de pelo blanco en plan científico) nos iba informando de lo que estaba pasando en plan :« por ahora no hay que tener miedo, estamos bien, estamos investigando los casos, que no cunda el pánico». Y pasaban los días y habían más ruedas de prensa: «son casos aislados, podemos seguir haciendo vida normal, la gripe común mata a más gente, fumar es malo, la música tecno te lleva directamente al infierno, todo va guay, en serio».
El pasado domingo 8 era el día de la mujer y había marchas en toda España con millones de personas en las calles. «Si mi hijo me pregunta si puede ir a la manifestación del 8-M le diré que haga lo que quiera»
El lunes 9 por la tarde iba a hacer una compra normal: cuatro cosas para comer -me pareció raro ver a tanta gente llenando sus carros, ¿un lunes a esta hora?-. Volví a casa con mi compra, encendí la tele y la comunidad de Madrid decretaba el cierre de colegios y universidades en toda la comunidad. Entendí que aquello era inédito, raro, aquí van a pasar cosas. Ahí me puse en plan “señora mayor” y hablé con mi ex-mujer, también soy padre y quería saber qué iba a pasar en Mallorca. -Pues aquí por el momento no se sabe nada.
El martes 10 Ortega Smith daba positivo en coronavirus y aparecían las imágenes de él moqueando con su pañuelo en el maravilloso congreso de VOX. Luego salió Santiago Abascal en un vídeo echándole la culpa al gobierno -joder, pero qué putas risas ¿no? Días más tarde, otro vídeo de Ortega Smith, esta vez desde su casa haciendo ejercicio, cocinado, en su escritorio como “trabajando” (VOX, cuantos virales no está dando).
La tarde del martes salí al mercadona para hacer una compra normal, lo de siempre: una bolsa con cuatro cosas para comer dos personas. Esta vez era el fin del mundo y yo era Matt Damon en aquella película; la gente corriendo por los pasillos con los carros; no pude comprar leche ni carne, la gente había arrasado con todo menos con unas salchichas con quesito dentro. Al final compré un par de bolsas de patatas fritas y un refresco, esas eran mis previsiones para el fin del mundo.
En las horas siguientes en las aplicaciones de trabajo todo eran anuncios de gente que se ofrecía para trabajar como cuidadores de niños (de repente todo un país lleno de maestros titulados para cuidar nenes), ¿Qué estaba pasando aquí? Por la noche la jefa del bar me envió un mensaje :
-¿mañana actúas?
-Pues claro.
-Te lo digo porque me están cancelando todos los shous y no sé qué voy a hacer, llevo todo el día sin clientes.
El jueves se declaró oficialmente la pandemia y tuvimos que cancelar el show. Durante el día fuimos cayendo todos: espectáculos cancelados, cierre de salas. Cancelado, cancelado. Si no tenía algo que cancelar no eras nadie.
El viernes 13 a las 15:30 horas el presidente declaró el estado de alarma - Joder, ahora sí, esto no lo había vivido nunca-. Bajamos a hacer otra compra al mercadona, otra vez el papel higiénico había volado (nunca habíamos tenido el culito tan limpio).
En esos días también murió Max Von Sydow (pero de anciano y no fue noticia). También leímos que Tom Hanks y su esposa se habían contagiado con el virus. Fue una semana rara y en las noticias hablaban del fútbol -¿qué iba a pasar con la liga?- un estadio cerrado y sus seguidores muy enfadados gritando en la puerta -NO NOS PUEDEN DEJAR SIN NUESTRO FÚTBOL-. Las noticias más importantes sobre la nueva crisis era saber si íbamos a seguir teniendo Fútbol, Semana Santa o las fallas de Valencia (no entendía nada).
El sábado 14 el país se ponía en cuarentena con todas las medidas del estado de alarma. Yo también fui a la wikipedia. Ahora el tono era otro; nos enviamos mensajes -¿cómo lo ves? qué raro todo, ¿no? ¿estáis bien por ahí? Dicen que lo van a cerrar todo. Tiendas, bares, nos vamos al quiebro-. No se va a cerrar Madrid (otra de las frases que escuchaba en las noticias) Luego el teletrabajo. El Gobierno animaba a tele-trabajar ¿qué cojones es eso? Pero si yo estaba en la mierda sin trabajo ¿teletrabajo?
Así que la gente se puso a trabajar desde casa (todo el país desde su Mac, con su tacita de café y su bufanda en plan autores escribiendo la nueva Novela americana). El móvil ahora era una ametralladora, en la vida me habían llegado tantos vídeos de la comunidad gitana a mis grupos de whatsapp. Con la cuarentena obligada de repente todo un país se veía encerrando en casa. En las horas siguientes apareció el hashtag #QuedateEnCasa y famosos y millonarios desde sus mansiones nos animaban a quedarnos en casa (la vida es mejor cuando tienes una piscina interior y un salón más grande que una pista de tenis). Nosotros llevamos ya 12 días metidos en casa, yo desde enero, sin trabajo, sin ingresos. Mi novia tenía que empezar a trabajar el pasado lunes (no fue posible), todos lo que estábamos mal tendremos que ir improvisando. Los que vivimos al día.
Estos días he vuelto a salir para hacer la compra “mis crónicas del mercadona”. Creo que nunca había comprando tan bien; todo el mundo en silencio, todo el mundo con sus mascarillas (yo no tengo, me he tenido que tapar con un pañuelo negro y parecía que iba a atracar a la cajera). Otra vez el tema de papel higiénico (no había).
El pasado martes otra rueda de prensa con el ministro del interior. A las 15:37 Pedro Sánchez de nuevo se dirige al país. Hoy miércoles 18 directo desde el Congreso. Tengo la sensación de que nunca nos habíamos comunicado tanto; haciendo directos, videollamadas, mensajes cada día. Todo esto es pasajero «me siento tan 2008 todo el tiempo». El tema del alquiler ¿el mes que viene qué?, nadie da respuesta a esto. En estos días doy mucho el coñazo en redes, ya estaba en ellas; con mis vídeos, mis dibujos y mis mierdas.
En estos días también pido ayuda (para hacer la compra) y me siento raro. -Joder Toni, yo pensaba que vivías de aire-. Pues no. -Pues con todos los seguidores que tienes seguro que ahora te echan una mano-. Espera que me eche unas risas. El mes que viene ya veremos. Ahora son las 17:45 de un miércoles 18 de marzo y en el futuro hablaremos de este año raro. También nos preguntamos qué va a salir de todo esto ¿reajuste social y político? ha sido un castigo del medio ambiente ¿han sido los rusos? ¿el hombre llegó realmente a la luna? ¿podremos hablar de otra puta cosa en el futuro? Yo tenía pendiente volver a la isla para trabajar la temporada de verano ,¿y ahora qué? somos un país que vivimos del turismo. No sé, creo que todos nos hacemos las mismas preguntas. Los ricos saldrán de esta, a ver qué cojones hacemos los demás.
lunes, 25 de enero de 2021
DÍAS DE RAMEN
Fue hace unos años; estaba en el baño delante del espejo a punto de cortarme una oreja cuando me llamó un amigo para decirme que estaban buscando a un ayudante de cocina en su trabajo: un restaurante japonés.
-Bueno, suena bien, me gusta el cine japonés; he visto Totoro y la de Ponyo, me apetece-.
-Sí, el curro es sencillo, tú te ocuparías de hacer el ramen; freír cuatro cosas, ir a hacer la compra. Ellos son muy tranquilos y el ambiente es muy relajado-. -¿Ramen? vale, no sé qué es, voy al youtube que está todo, tutoriales: sopa con fideos y muchas cosas.
El ramen está de moda entre los gilipollas de La Latina; toda esa gente del cine, guionistas aspirantes a vender un guion de serie para Netflix, colaboradores de algún programa de la tele para viejas ,pintores fracasados cocainómanos, señoras divorciadas amargadas que publican, un actor que hizo una vez una peli en los 90 pero que ahora no lo reconoce nadie y va a comer ramen por si alguien se acuerda de él y le pide una foto, gente de instagram que no hace nada pero tiene seguidores. El ramen, joder con el ramen. Pues me parece guay. Mi amigo me da el contacto del segundo jefe, le envío un mensaje -hola, quiero hacer ramen-. -¿Cuando puedes venir para hacer una entrevista?-. -Mañana me va bien-.
Al día siguiente cojo un autobús plagado de viejos franquistas que me quieren quitar el asiento; hay wifi y en la calle hace frío. Es invierno; estoy bastante triste pero sé que las cosas van a ir a mejor porque tengo otra entrevista de trabajo y presiento que está vez va a ser la buena (el trabajo definitivo en el que estaré a gusto, valorado y realizado).
Llego hasta la puerta y aparece el segundo jefe : «¿quieres tomar café?» (otra entrevista de nivel, hay café, espero que me invite porque no tengo un duro).
cruzamos la calle y nos metemos en una cafetería de esas de modernos en la que puedes elegir el tipo de leche que quieres para tu café. Me siento con el jefe en una mesa :-bueno, háblame un poco de ti-.
-Pues ahora llevo unos años por Madrid,; he pasado toda mi vida en Mallorca, trabajando en hoteles, luego en productoras haciendo cosas del audiovisual. He estado fuera de las hotelería más de 12 años; ahora estoy pasando por una mala racha de mierda, pero sé que es pasajero, “actitud positiva a tope”, es lo que me dice la gente: Que deje de pensar en la muerte, que las energías positivas atraen cosas buenas, incluso he pensando en hacer yoga.
También he sido autónomo, editor, realizador, lavaplatos, cómico, y salí un par de veces en un programa de éxito. Soy padre, arrastro un divorcio y una depresión de caballo, tengo instagram y más de mil vídeos en youtube, no sé qué más contar, puedo seguir…mi color preferido es el azul turquesa, he visto Robocop más de 100 veces…
-¿Pero te interesa el trabajo de cocina?
-Me interesa tener un trabajo. Si estoy a gusto y hay buen ambiente me quedo.
-¿Y te gustaría aprender cocina japonesa?
-Pues claro. Me gusta aprender cosas nuevas. Me considero una persona inquieta, un investigador, un poeta de los nuevos tiempos; cada mañana cuando me levanto, pinto un autorretrato desnudo mientras lloro pensando en la muerte de mis padres.
-¿Qué cojones dices Toni Nievas?
No lo sé, ¿cuando empiezo?
-Pues ahora hablaré con el primer jefe de cocina (también dueño del local) y te envío un mensaje en un rato para decirte la hora.
Después de la entrevista volví a casa volando, podía notar algo especial; en el aire, en las cosas, la gente por la calle de repente me parecía guapa, incluso la gente del metro. sentía que las cosas iban a volver a molar.
Al día siguiente un nuevo amanecer, un nuevo proyecto, una nueva entrada en mi diario privado. A media mañana entraba en mi nuevo trabajo: Una pequeña cocina en la que apenas cabían dos personas; un jefe, mi amigo el camarero (que estaría pocos días a la semana) ,Pocos elementos; Un par de neveras, una pequeña freidora, un pequeño lavaplatos para “cuatro cacharros”. Los congelados, los fideos para el ramen, un delantal, pañuelo “samurái” en la cabeza, abrimos la puerta, entran los clientes. El primer jefe se encargaba del sushi “el sushiman”, yo no tocaría el sushi, ni de coña. -«Son muy celosos con el sushi, no quieren que lo toque nadie, para ellos es algo sagrado y ceremonial, tú harás el ramen y poca cosa más»-. -vale, ¿y lo de aprender cocina japo?-
-Bueno, no sé, habla tú con ellos. Otra cosa; habrá días en los que también tendrás que hacer de camarero, no sé si te lo habían dicho-.
-¿cómo, camarero y cocinero?-. Pues eso.
Los clientes entran, se sientan, arranca el turno del medio día. El jefe me enseña a hacer el ramen “que no es fácil”. Agua hirviendo a tope, menos de 3 minutos para cocer los fideos “no te pases con la cocción”, para el primer jefe son dos minutos, para el segundo jefe son 3 minutos. luego el caldo, las setas, cebolleta, rabanito, la espinaca, las salsas, el pimentón.- Más caldo, menos caldo, tienes que fijarte bien en cómo lo estoy haciendo-. Vale, saco el móvil (soy una persona muy visual y siempre me ayuda hacer fotos), le hago fotos a todos los platos, a los ingredientes. También apunto todo en una pequeña libreta, son días de estudiar cocina japonesa. Luego los congelados, “karaage” que es puto pollo frito de toda la vida. okonomiyaki, takoyaki, la sopa miso, el udon “la otra sopa con fideos más gordos”- madre mía, un no parar de nombres raros-. Edamame, “vainas de soja”, las gambas fritas y más cosas ricas que no probé.
Dos semanas más tarde ya podía ir solo pero el jefe no me dejaba; lo tenía todo el tiempo en mi espalda, en mi nunca, podía sentir su aliento, no se fiaba de mí. -Son raros los japos-.
-Sí, son raros pero son buena gente: son muy educados, nunca te hablarán mal y el ambiente es muy tranquilo y relajado.
-Vale, eso ya lo estoy viendo, pero es que el jefe no habla conmigo, de nada.
Sí, pero es muy buen tipo, de verdad.
Pasaban las semanas pero no sentía que estaba dentro. Me levantaba, me duchaba, ponía una lavadora, luego salía por la puerta y me metía en el autobús -con mis ancianos de Madrid- (esos que se pasean todo el día en el bus y a las 9 de la noche los devuelven a sus casas para cenar y dormir).
Hacía mi ramen y mis congelados, pero seguía teniendo al jefe observándome, a mi espalda, desde su barra fuera de la cocina “donde preparaba su sushi”. -es verdad, no se fía de ti, le he pillado mirándote varías veces-.
-¿Entonces por qué me tiene en la cocina?, debería estar él solo haciéndolo todo, ¿no?
-Cuando el vea que lo haces todo bien a su manera entonces te dejará solo.
Pero eso nunca pasó. La primera semana pensé qué sería buena idea probar la comida que estaba haciendo, no sé, locuras mías. Me preparé un ramen y el jefe me pilló comiendo (muy surrealista todo esto, lo sé). -Toni, tengo que hablar contigo; sobre el tema de la comida; he tenido problemas antes con otros cocineros y es mejor que no comas. -¿Qué no coma? ¿le estás diciendo a tu cocinero que no coma, HOLA?-. Esa fue la primera puntita del puñal que me iría metiendo durante mis días en su cocina. Pasaban los meses, era todo raro: el ambiente, un jefe que no me daba ni los buenos días cuando entraba por la puerta; no hablábamos de nada, ni de mi vida ni de la suya, ni de tele 5, ni de música, cine, algo, “yo qué sé”, follar, el fin del mundo, los hijos. En nada llegaría navidad y claramente iba a ser otro año sin cena de empresa; imagina esa cena de empresa con mi ex jefe, los dos vestidos de samuráis.
El jefe no me miraba a los ojos, otra cosa que aprendí de ellos. -Pero lo hacen todos, (me comentaba mi compañero), es algo cultural, no miran a los ojos, pero ni a ti ni a nadie, si te miran a los ojos creo que se vuelven locos, o que se les borra el alma.
-Ya, pero joder, es raro estar trabajando todo el día con alguien que no te mira cuando te habla “las pocas veces que lo hace”. No me mira a los ojos y paso hambre “porque tampoco puedo comer”. Si me buscas los errores los encontrarás. Seguía trabajando y con el tiempo el jefe empezó a dejarme solo en la cocina (eso pasó muy pocas veces, porque no le quedaba más remedio). Muchas veces también salía al comedor porque había mucho trabajo, o porque directamente no había camarero “ajustes de la empresa”. Así que tenía que servir las mesas, coger la comanda, servir las bebidas y luego volver a la cocina para seguir haciendo de cocinero, (todo a gran velocidad y corriendo).
Un día, después de haber tenido el restaurante a reventar de clientes -putos hipsters de la Latina-, de ir de culo pero sacando el trabajo con la lengua fuera, después de haber ganado miles de euros (el jefe, yo no); después de hacer mil ramenes, poner los lavavajillas, servir las mesas, preparar caldo, cortar cebollas, llenar las cámaras y limpiar todo el comedor después del servicio, en el último lavavajillas rompí una copa -NOOOO, TONI, NOOOO, en serio, no puedes romper las copas, de verdad (antes ya había roto alguna copa, lo normal cuando trabajas en hostelería, mientras lees esto se están rompiendo copas en el bar que hay debajo de tu casa), el jefe me decía todo esto sin mirarme a los ojos -debe de tener toc-, ya me lo ha repetido varías veces. Cuando pensaba que ya había parado volvió a sacar el tema : «de verdad, en serio, no puedes romper copas, tienes que tener cuidado». - Sí, si lo sé, pero como tengo puesto el chip de ir corriendo, pues a veces se rompen cosas, suele pasar en la hostelería, en los hoteles me enseñaron a trabajar corriendo-.
Y luego llegaron más regalos: el papel de cocina, el de toda la vida, el rollo de papel que se utiliza para secar cosas, para trabajar, para todo. -Toni, no utilices el papel de cocina, sí es para secar una sartén, vale, pero prefiero que no lo utilices-. OK, estamos locos, no entiendo nada. Cada noche, después de cerrar la cocina, mientras limpiaba el suelo del comedor y el baño, el jefe contaba sus billetes delante de la caja, el mejor momento del día (su momento), yo volvía a casa siendo pobre. Sus dedos largos contando sus preciosos billetes.
La gente comete errores, a diario, en la vida, en el trabajo, pasa continuamente: te equivocas con algo, rectificas y aprendes. -Al jefe no le gusta que cometas errores, no lo soporta, para eso si que es muy japonés-. -Para eso y para todo, joder, que no soy un robot, soy humano, cometo errores.
-Toni, anoche te dejaste un par de cosas dentro del lava, eso no tiene que pasar más; cuando cerramos todo tiene que estar limpio y en su sitio-. Y yo no me quejaba de nada ni abría la boca;- puedo hacer el horario que quieras, los días que quieras, no te diré nunca que NO. Días festivos, hacer más horas extras (que las pagas como una mierda). No como, no hablo, no rompo nada, no gasto el papel, no te miro a los ojos, intento no cometer errores. Entro por la puerta: me cambio de zapatos, delantal, trabajar, salir, de vuelva a casa, dormir y de vuelta al trabajo.
Un día empezó alguien nuevo en la cocina (esto ya me había pasado antes), para aprender, no pregunté nada. Casi cuatro meses más tarde tenía que renovar el contrato o irme a tomar por culo. Un martes, después del turno de la comida el jefe me dijo :« antes de irte espérate que tiene que venir el segundo jefe para hablar contigo». -Vale, aquello no sonó bien, además el jefe había estado “extrañamente agradadle conmigo los días antes”-.
Me cambié de zapatos, cogí mi bolsa y esperé a que llegara el segundo jefe. Presentía que algo malo iba a pasar, ahora que las cosas me empezaban a ir “bien mal”, no estaba a gusto pero tenía un trabajo, un pequeño sueldo, casi ya podía hacer pagar el alquiler y hacer la compra yo solo (ni de coña). Apareció el jefe, nos volvimos a sentar (esta vez no había café ni háblame de ti, tú molas un montón). -Como ya sabes terminabas el contrato este mes (arranca mal la cosa), y hemos decidido no renovarte el contrato. Tú me caes muy bien pero has visto que es muy difícil trabajar con el jefe (entonces no es por mí, es por ti).
-El jefe tolera mal los errores, no le gusta que la gente cometa fallos.
- Sí, si lo sé, pero es que no soy un robot, pero creo que he trabajado bien, he ido sacando el trabajo. No sabía nada de ramen y ahora soy un experto.
-Sí, si yo no tengo ningún problema contigo, es el jefe que tiene sicología cero con la gente, además no quiere trabajar más con españoles. Vamos a probar con otro tipo de perfiles. (Mientras me iba diciendo todo esto en mi cabeza empecé a imaginar un coro de personas bailando, danzas africanas, bombas nucleares, tiros en la cabeza, el fin del mundo, pobreza, destrucción, yo matando a niños con katanas japonesas), no estaba entendiendo nada de la conversación, pero también he aprendido con los años a no debatir con putos gilipollas explotadores de mierda que no merecen tener negocios que les vaya bien. Así que no dije nada, firmé un montón de papeles que decían que volvía a estar en la mierda. Después de eso cogí mis cosas y salí por la puerta. No llovía, pero casi. Meses más tarde me encontré con el ex compañero camarero y me dijo que el jefe había contratado a 4 filipinos. Maldito ramen.
LAS APLICACIONES LABORALES
En el móvil tengo todas las aplicaciones que existen para encontrar trabajo; hay más aplicaciones que trabajo, todas son una puta mierda. Te tienes que apuntar a todas, al final te enganchas, más redes sociales para fracasar. Infojobs: inscribirme a esta oferta; rellenar el formulario ¿incluir carta de presentación?, ni de coña, no tengo, no sé qué es eso.
-Háblame de ti
-Pues tengo 44 años y cada mañana cuando me levanto lo primero que pienso es en la muerte, en lo fugaz que es la vida. También pienso que Jungla de Cristal 2 es muy buena peli. Me encanta dormir y ver porno, mucho porno. Odio a los viejos, me caen mal los perros y la gente falsa de instagram. Sueño con otra guerra mundial y que se mueran todos esos niños de Operación triunfo.
-¿Por qué deberíamos contratarte a ti y no a otros candidatos?
-Pues porque soy un ser especial y me sigue mucha gente en Twitter.
-¿Qué experiencia tienes?
-Pues Mucha, un flipe. Llevo toda mi vida trabajando en un montón de mierdas. La experiencia es un asco.
-¿Por qué quieres trabajar con nosotros?
Pues no sé, ¿por el sueldo?, para hacer comprar en el mercadona y eso, pagar el alquiler, vivir, vete tú a saber.
-¿Por qué dejaste tu empleo anterior?
-Me echaron ellos, eran una panda de hijos de puta explotadores.
-¿Cuál es tu mayor defecto?
-Haber nacido.
-¿Por qué duraste poco en tu anterior empleo?
-Pues no sé, habla con mi ex jefe, te paso su teléfono.
-¿Cuáles son tus pretensiones salariales?
-Pues hacer poco y ganar poco dinero; lo justo para pasar el mes mal, que la empresa pueda ganar mucho dinero gracias a mí. El dinero es lo de menos.
-Háblame de algún momento en tu vida laboral en la que hayas cometido un error, ¿cómo lo solucionaste?
-Maté a personas, escondí los cuerpos.
Enviar formulario y a esperar.






